Hormigón pulido

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Hormigon pulido

5 de noviembre

Para ejecutarlo, se comienza disponiendo una mallazo de acero en toda la superficie de manera que queden solapadas las diferentes planchas entre sí y se procede al vertido de hormigón mezclado con la fibra de polipropileno requerida según volumen. Como resultado obtendremos una solera de un espesor mínimo de 5 cm y máximo de 12, según lo requerido, a la que realizaremos juntas de dilatación cada 10 ó 15 metros para evitar que se agriete.

"Se utiliza generalmente para ambientes exteriores, aunque podemos verlo de forma usual también en interiores, tales como naves industriales o edificios de oficinas."

El acabado pulido puede realizarse de manera manual o con helicóptero. La elección de un método u otro dependerá de la geometría de la superficie, utilizando el primer método en escaleras, rincones de difícil acceso, etc Es recomendable tratarlo con resinas de litio para conseguir que el suelo no sea un producto absorbente de manchas. Si quisiéramos bajarle el brillo a la resina se utilizan ceras mates transpirables. Se utiliza generalmente para ambientes exteriores, aunque podemos verlo de forma usual también en interiores, tales como en garajes, naves industriales o edificios de oficinas. Existen varias calidades de hormigón dependiendo de su uso (tráfico peatonal o rodado; edificio público o privado…), para lo cual debemos tener en cuenta que el tiempo que tarda el camión a la obra influye en su calidad final. Por ello, muchas veces es preferible solicitar una calidad mayor a la requerida. Como ventajas tiene las siguientes:


  • Es un producto muy duradero
  • Recomendable para presupuestos en los que se requiere un acabado de apariencia noble sin gastar demasiado y con amplias posibilidades de colores.
  • Si nuestro sistema de climatización es suelo radiante, deberíamos invertir más potencia en nuestro generador térmico para alcanzar la misma temperatura a la que acostumbrábamos a tener nuestra vivienda, aunque sería factible utilizar resinas especiales.
  • El espesor del pavimento requerirá del cepillado de las puertas y aparecerá un escalón en la entrada de la estancia o vivienda donde se aplique, por lo que sólo es recomendable en obra nueva
  • Si no disponemos de una gran altura libre de uso entre suelo y techo, la ejecución de este acabado puede dar como resultado la percepción de habitaciones más pequeñas, por lo que sólo conviene realizarlo en estancias amplias y con una altura libre mínima de 2,60m.a
  • Requiere mano de obra muy especializada
  • Deberemos poner especial atención en la cura y el fraguado, especialmente en situación climatológicas adversas (excesivo calor/frío o humedad)

Microcemento. Este producto con bastante mala fama porque a los pocos años se comienza a fisurar. Tiene 2 o 3 mm de espesor y se cubre con una capa de poliuretano por encima, quedando un aspecto plástico que con el tiempo se escama si es producto no es de calidad óptima. El acabado final será similar a un estucado (más brillante que en el caso del hormigón pulido), aunque dado su escaso espesor, en obra nueva requerirá la ejecución previa de una solera que le hará alcanzar el mismo resultado que el hormigón pulido, con un sobre coste. Deberemos poner especial atención a la hora de ejecutar este suelo en locales húmedos o poco ventilados, ya que al no ser transpirable, pueden surgir manchas.

Cemento pulido: Es una selección de áridos, tapa poros, barnices y ceras de 3 mm de espesor y con juntas de dilatación cada 500m2, por lo que se prescinde de éstas en superficies menores. Es la gama alta en productos de suelo continuo, con una gran resistencia a compresión y evitando grietas y fisuras. Al igual que en el caso anterior, requiere de una solera previa de hormigón pero es el más recomendable de los tres si se pretende instalar sobre suelo radiante, si bien el más caro, ya que el recubrimiento final requiere de un producto tapa poros, barnices y/o ceras que hace que su acabado no sea plástico sino transpirable e impermeable, permitiendo el secado de manchas de humedad que pudieran salir en su interior.Como conclusión podemos decir que a la hora de elegir un sistema u otro, no dependerá del acabado (casi no se aprecia la diferencia en muchos casos), sino la durabilidad del mismo, el presupuesto y las características físicas y constructivas de la obra en la que se pretenda ejecutar.


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